MARTÍN SVERDLIK
Martina acude todos los días al Bar-café para acabar de escribir, de una buena vez, su libro de cuentos. Meses atrás, ha resultado seleccionada, junto a otros seis escritores, para participar de una residencia de escritura organizada por la prestigiosa Fundación Martha Bacco.Pero, ya desde la primera página, el lector empezará a advertirque, detrás de esta aparente práctica cultural, hay cosas sumamente extrañas. Para empezar, las dudas del narrador respecto de la trama, sumadas a la capacidad de la protagonista para interrumpir al narrador.Así como la I. A., en sus inicios, generaba erráticamente imágenes de manos con siete dedos, la presente novela plantea un universo alternativo donde todo está deformado. Incluso, y sobretodo, los límites y las reglas de la ficción.