DIANA MANOLE
Rezarle a un Dios inmigrante es un poemario intenso y sugerente, marcado por la experiencia de la migración, la lengua y la memoria. Su voz poética combina intimidad, ironía y lirismo, y convierte la extranjería en una forma de lucidez emocional. La traducción transmite con fluidez la fuerza expresiva del original.Editorial VerbumLa destreza de Diana con las palabras es inmensa; sus imágenes y referencias crean resonancias que llenan la mente del lector y despiertan profundas comprensiones emocionales. Este libro constituye un logro extraordinario. Contiene parte de su experiencia vital, la experiencia vital de otros y la sabiduría del sentido existencial: objetos concretos en su esencia.RICHARD PLANT, Profesor Emérito, Universidad de TorontoLos poemas de esta colección invitan al lector a reflexionar no solo sobre la experiencia de la inmigración, sino también sobre la manera en que la traducción se convierte en una metáfora de ese encuentro con un nuevo país, una nueva lengua y una nueva cultura. ¿Cómo se traduce un antiguo yo a un lugar nuevo? ¿Qué rastros deja ese desarraigo?CLARA BURGHELEA, poeta y editora de reseñas en Ezra, revista digital de traducciónDiana Manole ha descubierto —y nos enseña, nos demuestra— que la sanación reside en la escritura y en la poesía; en esa poesía que exige una determinada disposición para ser comprendida, para transformarnos, para obrar en el alma de cada uno de nosotros. Eso es precisamente lo que hace la poeta con sus pensamientos: hacer las paces con sus sueños, con ambas lenguas, con ambos países, con el pasado y con el futuro.DANA OPRICA, traductora y doctora por la Universidad Complutense de Madrid