BIAIN BONET OIER
En un apartamento convertido en templo, laboratorio y prisión, alguien consagra sus días a una sucesión de rituales grotescos. Un bonsái exige ofrendas, los simios aparecen como maestros o jueces y cada mutilación parece revelar una verdad inaccesible para los demás.Narrada en segunda persona, Tú, asceta conduce al lector por una experiencia claustrofóbica y alucinada, marcada por el deseo de liberarse de todo lo humano. Pero alcanzar la pureza quizá exija perder mucho más que el cuerpo.