RICARDO CABRERA
«La fe del pueblo es un tablero de ajedrez y mentes perversas juegan una partida en la que la inocencia, la confianza y la lealtad son piezas sacrificables».Situada en el Me´xico de los an~os 50, en uno de los tantos pueblos cercanos a la frontera de nuestro vecino del norte que, a pesar de ello, conservan su propia identidad y costumbres.Las andanzas del perro blanco, seguro estoy, sin pretensio´n alguna, movera´n a empatizar con e´l.Una historia que, por parecer bizarra, resulta ma´s fa´cil de ver como realidad.¿Cua´ntas historias de engan~o y ficciones auspiciadas por la iglesia hemos consumido con deleite a lo largo del tiempo?¿Resulta imposible, entonces, aceptar una ma´s?