ETHEL JUNCO
María Zambrano y el camino de Orfeo es una indagación en la obra de la filósofa española que se propone seguir la senda órfica de su pensamiento: el descenso necesario a la oscuridad del interior y de la historia para ascender por la razón poética. El texto arranca con la imagen del exilio metafísico del Paraíso, una pérdida que nos condena al viaje de Orfeo en busca de Eurídice, el alma extraviada.La obra se estructura en torno a la crítica de la razón moderna, concebida como violencia epistemológica que ha ignorado lo más profundo del ser: el sentir, el misterio y el lenguaje simbólico. Zambrano, influida por la tradición pitagórica y mística, propone una razón de amor que se haga cargo de las entrañas, el centro secreto del dolor y la verdad.El ensayo se adentra en el valor cognoscitivo del mito como un saber primigenio que se revela en el delirio y en el balbuceo. Figuras como Diótima de Mantinea y Antígona son leídas como heroínas de la conciencia que encarnan la piedad, ese sentimiento primordial que reconoce y acoge lo otro y lo sufriente como parte del ser.A través de una circunvalación del ser, como rodeo contemplativo de metáforas vivas (la luz oscura de la caverna, la llama del corazón, el claro del bosque), prevalece un conocimiento que se recibe con humildad y amor, para transformar la existencia y la política. El ensayo es, en última instancia, una celebración de la esperanza que brota cuando el pensamiento se atreve a “barrer la casa por dentro”.