TERESA FERNÁNDEZ BARBÓN
¿Cuántas cosas caben en una tarde cualquiera cuando uno se detiene de verdad a mirar? Un mirlo sobre un muro, una taza de té, una bicicleta, la lluvia que no termina de llegar, unas canas nuevas o el silencio de una casa antes del amanecer. En estas páginas, lo cotidiano deja de ser pequeño y se convierte en materia poética: recuerdos, cansancio, deseo, tiempo, familia, pérdidas y esa obstinada necesidad de seguir escribiendo incluso cuando la musa está de morros. Este es un poemario que mira la vida sin solemnidad, con ironía, sensibilidad y los pies bien puestos en la calle. Porque a veces basta una imagen, una palabra o una tarde cualquiera para descubrir que seguimos aquí, intentando llenar de flores los espacios vacíos.